MANTENIMIENTO DE INSTALACIONES DE PCI: PERIODICIDAD MÍNIMA

El nuevo Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) entró en vigor el 12 de Diciembre de  2017, y establecía un periodo de adaptación a los nuevos requisitos de un año, llegándose a esta fecha límite el día 12 de Diciembre de 2018. 

“El Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, se publicó en el BOE núm. 139, de 12 de junio de 2017. Entró en vigor a los 6 meses de su publicación, es decir  el 12 de diciembre de 2017”

El Ministerio de Industria tiene publicado en su página web:

Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (BOE 12.06.17) 

Corrección de errores del Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (BOE 23.09.17)

Guía Técnica de Aplicación del R.D. 513/2017 RIPCI (Rev. 2)

NOEX SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS  quiere acompañarle en este nuevo comienzo, y para ello, hemos preparado una breve guía sobre las disposiciones que debemos cumplir (Profesionales del sector y Usuarios Finales) desde el día 12 de Diciembre de 2018.

En este artículo, hablaremos  sobre todo de los aspectos que puedan afectar al usuario final de las instalaciones de PCI, en mayor o menor medida.  El usuario final, como es lógico, al no ser un profesional del sector, puede desconocer estas obligaciones,  de ahí la necesidad de información por parte de los que si estamos en el sector.

Estos aspectos son:

  1. El mantenimiento mínimo obligatorio de sus instalaciones  de protección contra incendios. Programas de mantenimiento y periodicidad mínima.
  2. Documentación mínima requerida para el registro del preceptivo mantenimiento   
  3. Las inspecciones periódicas por Organismos de Control Autorizado.
  4. Requisitos que ha de cumplir su empresa mantenedora y/o Instaladora de los sistemas de PCI: Una mala elección de su empresa de mantenimiento o instaladora de sus sistemas de PCI, puede hacer que todos sus esfuerzos por cumplir con las obligaciones legales respecto a la PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS, no sirvan absolutamente para  nada. Es por eso que hay que elegir bien, contratar con criterio, y no solo al “más barato”. A veces lo barato, puede salir muy caro.

En este primer artículo hablaremos del primero de los puntos:

EL MANTENIMIENTO MÍNIMO OBLIGATORIO DE SUS INSTALACIONES  DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS.

El RIPCI, en su ANEXO II, nos indica el mantenimiento mínimo de las INSTALACIONES DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS  

En este primer párrafo, se establece la obligatoriedad de seguir los siguientes programas de mantenimiento:

  • Las operaciones de la Tablas I ( Revisiones Trimestrales y Semestrales ) ) y Tabla II (Revisiones Anuales y Quinquenales )
  • Señales Luminosas Tabla III ( Revisiones Anuales )
  • El programa que establezca el fabricante. 

Aquí, nos encontramos con el primer error muy extendido: 

Los usuarios finales, ( sobre todo las CCPP ), piensan que por tener contratada una empresa de mantenimiento que les revisa una vez al año sus sistemas de PCI, tienen ya todas sus obligaciones cubiertas  y nada más lejos de la realidad.  

Como hemos visto y seguiremos viendo a lo largo de este artículo son necesarias más actuaciones 

(Revisiones trimestrales y semestrales según Tabla I )  

Vemos también en esta nota aclaratoria, la necesidad de seguir los programas de mantenimiento que se establecen en algunas Normas UNE, publicadas en este reglamento, y que por tanto son de obligado cumplimiento.

Por ejemplo: La Norma UNE 23007 de 2014 Sistemas de detección y Alarma de Incendios. Establece en su Anexo 11  unos protocolos de mantenimiento:


A.11 MantenimientoA.11.1 GeneralidadesDeben seguirse las indicaciones del fabricante.A.11.2 Inspección y servicioA.11.2.1 Mantenimiento rutinarioDebe adoptarse la rutina de mantenimiento siguiente.
a) Control diario
El usuario y/o la propiedad deben asegurarse de que todos los días laborables se compruebe:– que el panel indica estado de reposo o que cualquier variación respecto al estado de reposo se incluye en el libro de registro y se comunica cuando proceda al mantenedor autorizado;– que cualquier alarma registrada desde el día laborable anterior ha recibido la atención apropiada; y– que, cuando proceda, el sistema se ha restaurado correctamente después de cualquier desactivación, prueba o silenciamiento.Cualquier defecto observado debe incluirse en el libro de registro y debe adoptarse la acción correctiva apropiada lo antes posible.
b) Control mensual
Al menos una vez al mes, el usuario y/o la propiedad debe asegurarse de que:– se arranca cualquier generador de reserva necesario para cumplir los requisitos del apartado 6.8.3, se comprueba su nivel de combustible y se añade combustible si es necesario;– las reservas de papel, tinta o cinta de todas las impresoras son adecuadas; y– se hace funcionar el dispositivo de pruebas de indicadores (según lo exigido por el apartado 12.11 de la NormaUNE 23007-2 y se toma nota de cualquier indicador defectuoso.Cualquier defecto observado debe incluirse en el libro de registro y debe adoptarse la acción correctiva apropiada lo antes posible.
c) Control trimestral
Al menos una vez cada tres meses, el usuario y/o la propiedad deben asegurarse que una persona competente:– comprueba todas las anotaciones en el libro de registro y adopta las medidas necesarias para que el sistema quede en perfectas condiciones de funcionamiento;– pone en funcionamiento al menos un detector o pulsador en cada una de las zonas para probar si el equipo de controle indicación recibe y muestra la señal correcta, hace sonar la alarma y hace funcionar cualquier otro dispositivo de alarma o auxiliar;NOTA Debe adoptarse un procedimiento que asegure que no se realiza ninguna función nociva, como por ejemplo la liberación de producto extintor.– comprueba las funciones de monitorización de fallos del equipo de control e indicación;– comprueba la capacidad del equipo de control e indicación para hacer que se realice cualquier función de retención oLiberación de puerta;
– si es admisible, hace funcionar cualquier enlace con los bomberos o central receptora de alarmas;– realiza todas las comprobaciones y pruebas adicionales especificadas por el instalador, suministrador o fabricante; y– investiga si se ha producido cualquier cambio estructural o en la ocupación que pueda haber afectado a los requisitos para el emplazamiento de pulsadores, detectores y alarmas acústicas y, en caso afirmativo, realiza la inspección visual indicada en el punto A.11.2.1.d).


Cualquier defecto observado debe incluirse en el libro de registro y debe adoptarse la acción correctiva apropiada lo antes posible.
d) Control anual
Al menos una vez cada año, el usuario y/o la propiedad deben asegurarse que una persona competente:– realiza las rutinas de inspección y pruebas establecidas diariamente, mensualmente y trimestralmente;– comprueba el funcionamiento correcto de todos los detectores de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.La verificación de los detectores requiere verificar que los componentes del incendio pueden alcanzar y activar el elemento sensor del interior de la cámara del detector para cada uno de los fenómenos físicos que detecta. Deben emplearse métodos de verificación que no dañen o perjudiquen el rendimiento del detector.NOTA 1 Aunque deben comprobarse anualmente todos los detectores, es admisible que se pruebe el 25% de los detectores en cada una de las inspecciones trimestrales.− comprobar la capacidad del equipo de control e indicación para realizar cualquier función auxiliar.NOTA 2 Debe adoptarse un procedimiento que asegure que no se realiza ninguna función nociva, como por ejemplo la liberación de producto extintor.– realiza una inspección visual para confirmar que todos los accesorios de cables y equipos están seguros, no hansufrido daños y están adecuadamente protegidos;– realiza una inspección visual para comprobar si cambios estructurales o de ocupación han afectado a los requisitos para el emplazamiento de pulsadores, detectores y alarmas acústicas. La inspección visual debe confirmar tambiénque se conserva un espacio libre de 0,5 m como mínimo en todas las direcciones debajo de todos los detectores yque todos los pulsadores están libres de obstáculos y son claramente visibles; y– examina y prueba todas las baterías.Cualquier defecto observado debe incluirse en el libro de registro y debe adoptarse la acción correctiva apropiada lo antes posible.
La vida media de los detectores automáticos de incendio en condiciones ambientales normales es de 10 años, transcurridos los cuales debe procederse a su sustitución. Ahora bien, si las condiciones ambientales son más severas y ademásse encuentran expuestos a muchas variaciones de humedad y elevadas concentraciones de partículas como el serrín, harinas, aceites en suspensión o polvo en general, su tiempo de vida se verá afectado y consecuentemente rebajado drásticamente.El control anual debe realizarse según lo descrito en esta norma y las fichas de inspección incluidas en la NormaUNE 23580-1.

Raras son las instalaciones que cumplen estos protocolos de mantenimiento, y sin embargo, son de obligado cumplimiento.

Las operaciones de mantenimiento recogidas en las tablas I y III  las puede realizar el personal del usuario o titular de la instalación.   Pero son tan importantes y  obligatorias como las que tiene que realizar anualmente la empresa mantenedora.

Las operaciones de mantenimiento recogidas en la Tabla II, sin embargo tienen que ser realizadas por personal del fabricante, o por una Empresa mantenedora  ( Que cumpla con los requisitos establecidos en este reglamento), y que además de realizar escrupulosamente las operaciones descritas en las Tablas I y II de este reglamento, y las comprobaciones establecidas en las actas de revisión de las normas UNE 23580  , deje la constancia documental preceptiva:  Libro de Mantenimiento : Actas de mantenimiento , Certificado de Mantenimiento e Informe Técnico

    De ahí la importancia de la elección de dicha empresa por parte del usuario final. 

Sobre este aspecto trataremos ampliamente en otro artículo.

https://noexsci.wordpress.com/2019/05/20/la-correcta-contratacion-del-mantenimiento-de-los-sistemas-de-proteccion-contra-incendios/

En resumen :

La periodicidad mínima de las revisiones de mantenimiento de los sistemas de PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS HA DE SER:

  • ANUAL      Revisión según Tabla II del RIPCI.   a realizar por empresa mantenedora habilitada según RD 513 RIPCI
  • TRIMESTRAL Y SEMESTRALMENTE :  Revisión según Tabla I del RIPCI.  A realizar por personal del Titular de la instalación , o por empresa mantenedora habilitada según RD 513 RIPCI
  • Aparte de estas periodicidades que aparecen en las Tablas I y II del RIPCI .  Se debe de tener en cuenta el protocolo de mantenimiento marcado por el Fabricante , y los protocolos de mantenimiento de las normas UNE que afecten.

En cualquier caso  debe de quedar muy claro con este artículo que con contratar una empresa que realice “ La revisión anual”  en absoluto estamos cumpliendo con los requerimientos mínimos legales.

FUENTE: https://www.boe.es/eli/es/rd/2017/05/22/513

INTERPRETADO POR: DANIEL ORTEGA NAVARRO

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LA CORRECTA CONTRATACION DEL MANTENIMIENTO DE LOS SISTEMAS DE PROTECCION CONTRA INCENDIOS

 Nada más dañino para los edificios y las personas que los habitan o visitan que el fuego y su devastadora capacidad de destrucción. Los daños causados por la acción directa del fuego, del calor desprendido, de la toxicidad de la atmosfera generada y del humo, pueden causar daños irreversibles y muertes.

Por ello, arquitectos, ingenieros, técnicos e instaladores se afanan en hacer entrega de diseños y de instalaciones muy cuidadas que permitan combatir esta amenaza de manera eficaz. Su prestigio y su responsabilidad van en ello.

En el momento de entrega del proyecto y de las instalaciones, cuando el propietario asume su propiedad y con ella la responsabilidad de mantener en las condiciones que establece la normativa vigente, que no tiene otro objeto que garantizar su correcto funcionamiento hasta el final de su vida útil.

 Por ello, la contratación del mantenimiento de las instalaciones y equipos de protección contra incendios es obligatorio realizarlo –por Norma – con empresas que estén cualificadas, habilitadas y certificadas ante los organismos de Industria como mantenedores autorizados en todos los epígrafes que se precisen.

Una instalación contra incendios podríamos decir que está “dormida”, pero en realidad si está bien diseñada, realizada  y se lleva a cabo de manera eficiente su programa de mantenimiento, con rigurosidad y cumpliendo las diferentes normas UNE referentes a los sistemas y equipos de protección contra incendios y el RIPCI (Reglamento de Protección contra Incendios), se convierte en nuestro mejor garante  y aliado para prevenir, detectar precozmente y protegernos de los incendios, atacándolos y extinguiéndolos llegado el caso. Pasando a ser por ello  nuestro mejor servicio de vigilancia (las 24 horas).

En las instalaciones diseñadas para edificios singulares, además de cumplirse las normas y reglamento anteriormente descrito y el CTE (código técnico de la edificación), tanto en protección activa como pasiva, tenemos que hacer hincapié en que los sistemas sean los adecuados y específicos al riesgo a proteger.

Por otro lado, me gustaría dejar constancia de que, en los procesos de contratación de los mantenimientos de las instalaciones contra incendios, la elección del proveedor no se puede basar principalmente en el precio. Por desgracia, en la actualidad, es muy común que tanto las administraciones públicas como las empresas privadas, lo primero que valoren sea la parte económica, no teniendo en cuenta que la seguridad contra incendios debe pivotar sobre el rigor, la eficacia y la fiabilidad de los trabajos realizados por técnicos cualificados en este tipo de instalaciones, piedra angular para  poder garantizar el éxito o fracaso en caso de un incendio real.  

Adjudicar por precio un servicio de mantenimiento contra incendios es un error de bulto, que puede aparejar responsabilidades legales graves e impagos de las coberturas de las  pólizas de seguros, cuando ello suponga la aceptación de ofertas temerarias por unos servicios que sabemos es imposible asumir por los costes de los trabajos a realizar por la empresa adjudicataria, garantizando con ello que el resultado final no sea el deseado.

Hay, por experiencia lo puedo decir, una gran confusión de donde encuadrar el mantenimiento de las instalaciones de protección contra incendios, si en el departamento de mantenimiento y servicios generales o en el de seguridad, donde lo hubiere, y es un gran error. Al margen de cualquier consideración de carácter legal contemplada en la Ley de Seguridad Privada, hay que tener en cuenta las responsabilidades que los Directores de Seguridad asumen a la hora de hacerse cargo de un departamento de seguridad, cuando a estos se les encomienda la protección y custodia de las personas y los activos patrimoniales.  En este punto, no solo hay que contemplar los requerimientos de seguridad vinculados con los hechos delictivos, sino que deben contemplarse  todos los riesgos asociados a la actividad de la entidad, entre los que se encuentra el riesgo de incendios y siniestros similares. Estos riesgos, vinculados a la seguridad de las personas, toman una relevancia capital, ya que son los que mayor índice de siniestralidad tienen y más daños provocan en caso de manifestarse.

También es muy importante que el personal de las instalaciones esté formado y familiarizado con los sistemas y equipos de PCI instalados  -y no hablo únicamente de los vigilantes de seguridad-, pues la formación de los empleados como colectivo es la mejor forma de garantizar la mayor eficacia en la respuesta en caso de una alarma o incendio. 

Con mi experiencia en el sector de la seguridad y protección contra incendios, me gustaría que se le diese mayor importancia a este tema  por parte de los usuarios: gerentes, responsables de compras, arquitectos, ingenierías,  directores de seguridad y compañías de seguros, y que  se involucrasen más en dotar a empleados de una cultura de seguridad y de prevención mediante el correcto conocimiento y manejo de los sistemas y equipos instalados, así como en los procedimientos de mantenimiento preventivo. Enseñando cuáles son los equipos más idóneos – en cada caso – para el riesgo a combatir,  ocasionando  por ello durante el proceso de extinción del fuego el menor daño posible.

Por último, en la fase de diseño de las instalaciones de protección contra incendios, hay que tener muy en cuenta que el coste de mantenimiento en la vida útil del equipamiento sea el adecuado a los presupuestos disponibles, pues actualmente, las hay que han instalado sistemas que cuando llegue el momento de reponer, sustituir, recargar, modificar, etc., supondrá un montante económico tan elevado del presupuesto que será inabordable.

En definitiva, del correcto mantenimiento operativo de los sistemas de protección contra incendios instalados en los edificios  depende la vida y la integridad de las personas.

Destacado: “La eficacia y la fiabilidad de los trabajos realizados por técnicos cualificados es la piedra angular para poder garantizar el éxito”

Antonio Tortosa Martinez. Coordinador del Comité de Extintores. Vicepresidente 2º de TECNIFUEGO-AESPI.

ARTÍCULO ORIGINAL: https://www.tecnifuego.org/es/comunicacion/articulos-tecnicos/la-correcta-contratacion-del-mantenimiento-de-los-sistemas-de-proteccion-contra-incendios/15/89?fbclid=IwAR0kxBY9sFJt_24Tyr91r5E37uhD09XXVQYKflyX7JId5qXyc3prilzUjOU#.XOGgn7jLuYM.facebook